El gestor es personalmente responsable frente a terceros, a menos que el dueño ratifique la gestión. Esto implica que el gestor debe actuar con cautela para evitar riesgos legales.
- Obligación frente a terceros. El gestor queda personalmente obligado frente a terceros. Sólo se libera si el dueño del negocio ratifica su gestión, o asume sus obligaciones; y siempre que ello no afecte a terceros de buena fe.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Esto significa que si actúas como gestor, debes ser consciente de que podrías ser demandado por terceros, lo que puede impactar tus finanzas personales.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo