El deposito se presume oneroso, lo que implica que, salvo pacto en contrario, el depositante debe reembolsar los gastos razonables al depositario. Esta regla protege al depositario en su labor de custodia.
- Presunción de onerosidad. El depósito se presume oneroso. Si se pacta la gratuidad, no se debe remuneración, pero el depositante debe reembolsar al depositario los gastos razonables en que incurra para la custodia y restitución.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si no se clarifica la naturaleza onerosa del deposito, podrías enfrentar costos inesperados al tener que reembolsar gastos al depositario.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
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