Los administradores deben actuar con lealtad y diligencia, siendo responsables por daños que resulten de su incumplimiento.
Los administradores y los representantes de la sociedad deben obrar con lealtad y con la diligencia de un buen hombre de negocios. Los que faltaren a sus obligaciones son responsables, ilimitada y solidariamente, por los daños y perjuicios que resultaren de su acción u omisión. Nombramiento y cesación: inscripción y publicación.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
La responsabilidad ilimitada de los administradores implica un riesgo significativo. Es esencial que actúen con prudencia y cumplan con sus deberes para evitar repercusiones legales.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo