Las cartas de recomendacion no obligan a su otorgante, salvo en casos de mala fe o negligencia. En tales situaciones, el otorgante debe indemnizar los daños sufridos por quien confio en dichas manifestaciones.
- Cartas de recomendación o patrocinio. Las cartas denominadas de recomendación, patrocinio o de otra manera, por las que se asegure la solvencia, probidad u otro hecho relativo a quien procura créditos o una contratación, no obligan a su otorgante, excepto que hayan sido dadas de mala fe o con negligencia, supuesto en que debe indemnizar los daños sufridos por aquel que da crédito o contrata confiando en tales manifestaciones.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
Si emites una carta de recomendacion, asegúrate de que sea veraz, ya que podrías enfrentar responsabilidades si el recomendado no cumple y se demuestra mala fe.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo