Se establece una pena de reclusión o prisión de cuatro a quince años por promover o facilitar la prostitución o corrupción de menores. Este artículo protege a los menores de abusos y es clave en la lucha contra la explotación infantil.
- El que con ánimo de lucro o para satisfacer deseos propios o ajenos, promoviere o facilitare la prostitución o corrupción de menores de edad, sin distinción de sexo, aunque mediare el consentimiento de la víctima, será castigado: 1.° Con reclusión o prisión de cuatro a quince años, si la víctima fuera menor de doce años; 2.° Con reclusión o prisión de tres a diez años, si la víctima fuera mayor de doce años y menor de diez y ocho años; 3.° Con prisión de dos a seis años, si la víctima fuera mayor mayor de diez año y ocho años y menor de veintidós. Cualquiera que fuese la edad de la víctima, la pena será de reclusión o prisión de diez a quince años, cuando mediare engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o cualquier otro medio de intimidación o coerción, como también, si el autor fuera ascendiente, cónyuge, hermano, tutor o persona conviviente o encargada de su educación o guarda o que hiciere con ella vida marital.
Interpretación práctica por el equipo de SDV
El incumplimiento de este artículo puede resultar en penas severas y un impacto negativo en la reputación del acusado, además de la posibilidad de un registro como delincuente sexual.
Nuestros especialistas pueden analizar cómo aplica esta disposición a tu situación particular.
Consulta Sin Costo